08 agosto 2013

129 nuevos despidos en Mercasevilla

Esta mañana en Mercasevilla, preocupados por la situación de los trabajadores.



La dirección de Mercados Centrales de Abastecimientos de Sevilla (Mercasevilla), empresa con mayoría accionarial del Ayuntamiento, se quedará con 28 empleados porque ha comunicado hoy a los representantes de la empresa que el ERE afectará a 129 empleados y prevé externalizar a otros 39.

En la carta que la dirección ha enviado al comité de empresa y a los sindicatos se asegura que la entidad desaparecería en uno o dos años si se mantiene la actividad de Mercasevilla con la actual estructura de gastos y el estancamiento de los ingresos.
Los despidos se harán efectivos el próximo 12 de agosto y cada trabajador recibirá 20 días de salario por cada año de servicio.

06 agosto 2013

Federico: Viaje sin retorno



Fuiste a Granada, llevándote contigo tu inabarcable mundo interior y lo hacías pensando que era el lugar adecuado en tiempos revueltos, antes de tu planificado viaje a Argentina, cuatro días antes de que los fusiles y las pistolas , las traiciones y la barbarie asomaran las garras , arañaran los montes, abofetearan los olivos y se extendieran como un manto de negros augurios por las calles, las plazas, los paisajes que en el camino hacia tu Granada aún estaban ajenos a lo que vendría. 

Empapaste en tinta tu vida para crear belleza en la nuestra y levantabas himnos contra la violencia. Himnos de palabras como aquellas de tus “bodas de sangre” en boca de mujeres que siguen siendo aún los más degradantes botines de guerra de todos los bandos de la tierra: 

“… la navaja, maldita sean todas y el bribón que las inventó. Y las escopetas, y las pistolas y el cuchillo más pequeño y hasta las azadas y los bieldos de la era… todo lo que pueda cortar el cuerpo de un hombre… “
Ibas hacia tu casa, a estar con tu gente, quizás con tu sonrisa de siempre y ajeno a lo que te esperaba por mucho que tu obra nos parezca - y posiblemente lo sea - un presagio de tragedia personal, por mucho que la muerte acudiera a tu poesía como el sediento a los bordes de un pozo, esos pozos por donde tu creías que se podía encontrar al duende. 
Y llegaste a Granada, a tu Granada… 

“ … no vengas, detente, cierra la ventana, con rama de sueños y sueño de ramas…”
Abrirías de nuevo los balcones de tu Huerta de San Vicente… ¿por qué no? Aún las montañas nevadas sólo se veían en los picos de la Sierra aunque fuera Agosto y el brazo en alto no había anunciado con sangre que en España empezaba a amanecer… ¿Quién podría querer matar a un poeta?
“…Tiembla junco y penumbra a la orilla del río. Se riza el aire gris. Los olivos están cargados de gritos…”

Llegó el 18, cuatro días después de tu llegada, y el 19, y el 20… 

“…Arena del Sur caliente, que pide camelias blancas. Llora flecha sin blanco, la tarde sin mañana, y el primer pájaro muerto sobre la rama.:.” 

¿Quién podría querer matar a un poeta?
La respuesta iba despojándose de la niebla a medida que los que con la camisa nueva levantaban la cara al sol mientras iban saliendo de sus madrigueras. 

Entre el 6 y el 9 de Agosto, grupos de hombres azules con la misma mirada de hierro que aquellos que golpeaban la puerta de Infante, llegaron a tu casa familiar para efectuar registros con el odio en los dientes que hacía saltar por los aires las teclas de un piano donde dejaste tu adolescencia y tu alma de músico. Ya comenzaron ya a partirte. 

¿Quién podría querer matar a un poeta? 

La respuesta ahora despojada de sus vestiduras, se teñía de un color cierto y dejaba un eco de cuchillos oxidados y sedientos con los que se vengaba la libre voluntad de un pueblo, con los que se hería de muerte el corazón de las palomas blancas. 

“Oye. hijo mío, el, silencio. Es un silencio ondulado, un silencio donde resbalan valles y ecos y que inclina las frentes hacia el suelo.”

Fue el mismo 11 de Agosto, mientras Infante era conducido al km 4 de la carretera de Carmona cuando tu buscaste refugio en la casa granaína de los Rosales donde el azul de algunas camisas se tiñó de un azul impotente y silencioso. 

Aquella noche del 11 de Agosto, mientras Blas era asesinado gritando “Viva Andalucía libre” , tú , Federico, dormirías por primera vez en aquella casa acurrucándote con el miedo y dios sabe con que otras miles de cosas. 

“Duérmete clavel que el caballo no quiere beber, duérmete rosal que el caballo se pone a llorar…”
¿Quién podría querer matar a un poeta?

04 agosto 2013

Las golondrinas de Tartessos


           

4000 años antes de Cristo, los habitantes de lo que hoy es Andalucía, ya utilizaban la escritura. Los fenicios lo hicieron más tarde por lo que podrían haber aprendido de ellos y no al revés. ¿Que se transportará en la genética que no es medible y que hace que intuiciones profundas, de las que estás convencidas, dejen de ser intuiciones para convertirse en realidad? ¿Como podemos estar seguras/os de algo así antes de que se demuestre? ¿O no es la genética? Misterios apasionantes.
Mi pasión por Tartessos, desde mi adolescencia, ha sido siempre un enigma para mi. Nada me llevaba hacia él, ni mi entorno, ni los estudios, ni las conversaciones, ni la temprana lucha social que emprendí, sin embargo siempre sentí una fuerte atracción por saber sobre nuestra primitiva civilización, encontrándome con el clásico “tartessos” de Schulten. De ahí en adelante, mi búsqueda fue continua. Quería saber, sobretodo, cómo eran, cómo vestían, que comían, que bailaban, cuales eran su rituales funerarios… que rasgos físicos tenían… además de todo lo “mágico” que rodeaba a Tartessos, posiblemente, parte de esa Atlántida tan buscada. Leía las crónicas de los historiadores romanos, la literatura sobre turdetanos, sobre Argantonio, sobre el gigante Gerión que la mitología griega lo situaba en Cádiz, más allá de esas columnas de Hércules que siguen sosteniendo los sentimientos y los sueños de algunos andaluces.
Hace unos días , una amiga, Ana Arillo, que sabe de esta atracción por nuestra milenaria civilización, me regaló un libro de Ana María Vázquez, que tiene un especial significado y una dedicatoria que guardaré siempre con cariño. Su precioso título – al menos a mi me lo parece – “Las golondrinas de Tartessos” ya te abre las puertas a un mundo a la vez imaginativo y lleno de descubrimientos reales que añadir a lo que leído y conocido sobre Tartessos hasta el momento. No es nuevo, su edición es del 2008 pero para mi es como si lo hubiesen sacado hoy mismo de la imprenta. Los libros tienen la edad que tu les das cuando los haces tuyos así que, para mi, es un recién nacido. Lo estoy leyendo y voy avanzando en los pocos huecos libres que desgraciadamente tengo ahora para la lectura, pero cada página me sorprende más, no sólo por lo que en ellas encuentro sino por confirmarme, como apuntaba al principio, que hay algo dentro de nosotros que traemos desde no sé qué lugar del alma del universo, que nos permite tener certezas de hechos que no has vivido y que, por mucho que te quieran demostrar lo contrario, tu sabes, por algún mecanismo interior, que tienen que ser ciertas.
Siempre intuí, ¿o supe? Que aquellos pueblos de los que nos hablaban y nos decían que habían traído la civilización desde Oriente, podrían haber aprendido de “nosotros”, que no entendía por qué no podía contemplarse la posibilidad de que fuésemos una civilización autóctona, mítica ya incluso entonces, con la que Oriente tuviera relaciones comerciales y culturales y que fueran ellos los que se llevaran más de lo que traían. Quizás sea ese el sino de esta tierra extraña y diferente, de esta Andalucía que siempre dio más de lo que recibió, que tomaba lo mejor de lo que llegaba y sabía hacerlo suyo, transformarlo en propio dándole una peculiar forma de ser, impregnándolo de su idiosincrasia y de su vasta y sólida cultura.
No lo acabo de descubrir, ya he leído suficientes documentos sobre Tartessos como para saber, hace tiempo, que no andaba descaminada, pero estas golondrinas que llegan en pleno verano a mi balcón particular, me han hecho volver a reflexionar sobre todo esto, sobre nosotros los andaluces y sobre las huellas que traemos en el alma que no habrá medicina ni ciencia alguna que pueda explicar.
Iré compartiendo con vosotros el vuelo de estas golondrinas.
Gracias Ana por traerlas a mis manos, gracias Alejandro por esa preciosa dedicatoria.

02 agosto 2013

2 de Agosto



Se me antoja que la tarde se nubla porque mañana es 2 de Agosto. Tengo la sensación de ver desde mi balcón las palomas blancas recogiéndose hoy más de prisa, como sin ellas también tuvieran memoria. Está más gris la tarde aunque apriete el calor como todos los primeros de agosto. 
No puedo evitar los escalofríos cuando lo pienso ni puedo evitar reconstruirlo, a mi manera, a mi forma estética y emocional de construir un hecho concreto. Nadie, excepto él, podría decir qué sintió en aquellos momentos. Nunca lo sabremos. Yo cierro los ojos y oigo los golpes en su puerta y aparece una tormenta de miedos – inevitables- que lanza rayos por todo mi interior y sigo oyendo los golpes en la puerta, lejanos, con unos ecos que mas que aquellos golpes secos parecen llamadas de otros mundos. Como en un sueño oigo que abren y escucho voces de hombres… ¿de hombres?. 
Sigo intentado imaginar el momento con el escalofrío que no me abandona, que se empeña en formar parte de lo imaginado imponiendo su presencia real. Preguntan por ti. Tu sabes quienes son y a qué vienen. Miras a tu alrededor, vuelves la mirada hacia las fotos de tus hijos, tu mesa de despacho, tus libros… te levantas mientras sigues oyendo voces en la puerta y pasos que se acercan a tu estancia. Te levantas. Sales hacia la puerta y vas dejando atrás las paredes que no volveras a ver, el suelo que no volverás a pisar. Llegas a la puerta y allí están ellos, con sus camisas azules, con sus ojos de hierro, con sus manos que no saben de temblores cuando sacan a un hombre inocente de su casa. Hay sollozos, abrazos… Tus hijas… Tu hijo… no entienden que está pasando pero ven que se llevan a su padre, a un hombre que siempre tuvo una sonrisa y un gesto de amor hacia ellos. No entienden por qué llora su madre ni saben quienes son esos hombres azules que preguntan por ti. 
No se va el escalofrío mientras escribo… es sólo un pensamiento, una reconstrucción imaginaria de aquel momento pero no se va el escalofrío. 
No sé que se puede sentir en esos momentos, no sé qué sintió él porque nunca lo pudo contar. 
Hoy, 1 de agosto de 2013, la tarde se ha vestido de gris, las palomas se han recogido antes de tiempo y los tejados de Sevilla me parecen tristes, como si todo tuviera memoria. 
Te arrancaron de tu casa un dos de Agosto para llevarte hacia la oscuridad de la muerte, del asesinato unos días más tarde. Pero tu llevabas contigo un universo de luz, de campos, de olivos, de campesinos, de tierra fértil y maltratada, de ilusiones, de sueños que nunca pudiste ver hechos realidad. No sé que sentirías cuando te llevaron Blas pero yo siento el escalofrío. Ellos sabían lo que hacían, lo sabían tanto que fuiste de los primeros… y ¿sabes? Nunca me pareció extraño que fueras de los primeros porque llevabas contigo a Andalucía y eso era, precisamente, lo que querían asesinar. Representabas el mismo peligro que representarías hoy y fueron a por ti con sus ojos de hierro, con sus camisas azules, con sus manos que no saben de temblores cuando sacan a un hombre inocente de su casa. No hacía aún ni un mes de aquel estreno del Himno que hoy es el nuestro. 
Te fuiste con ellos y contigo iba Andalucía. El Guadalquivir fue uno de los testigos que sigue teniendo memoria . Ellos han desaparecido. No quiero dejar aquí el apellido del sargento que fue a por ti porque ya son solo unas camisas azules sin nadie dentro. Tu te quedaste para siempre entre nosotros, no consiguieron su propósito aunque en este 1 de Agosto de 2013 siga habiendo otras camisas de otros colores que quisieran llevarte y dejarte en el olvido. Tampoco lo van a conseguir. En 77 años no lo han conseguido porque aún hay gente en tu puerta que te abraza Blas. 
El 2 de agosto de 1936, fue detenido Blas Infante en su casa de Coria del Río. 

¡¡VIVA ANDALUCÍA LIBRE!!

2 DE AGOSTO


2 DE AGOSTO
Se me antoja que la tarde se nubla porque mañana es 2 de Agosto. Tengo la sensación de ver desde mi balcón las palomas blancas recogiéndose hoy más de prisa, como sin ellas también tuvieran memoria. Está más gris la tarde aunque apriete el calor como todos  los primeros de agosto.
No puedo evitar los escalofríos cuando lo pienso ni puedo evitar reconstruirlo, a mi manera, a mi forma estética y emocional de construir un hecho concreto. Nadie, excepto él,  podría decir qué sintió  en aquellos momentos. Nunca lo sabremos. Yo cierro los ojos y oigo los golpes en su puerta y aparece una tormenta de miedos – inevitables- que lanza rayos por todo mi interior y sigo oyendo los golpes en la puerta, lejanos, con unos ecos que mas que aquellos golpes secos parecen llamadas de otros mundos. Como en un sueño oigo que abren y escucho voces de hombres… ¿de hombres?.
Sigo intentado imaginar el momento con el escalofrío que no me abandona, que se empeña en formar parte de lo imaginado imponiendo su presencia real. Preguntan por ti. Tu sabes quienes son y a qué vienen. Miras a tu alrededor, vuelves la mirada hacia las fotos de tus hijos, tu mesa de despacho, tus libros… te levantas mientras sigues oyendo voces en la puerta y pasos que se acercan a tu estancia.  Te levantas. Sales hacia la puerta y vas dejando atrás las paredes que no volveras a ver, el suelo que no volverás a pisar. Llegas a la puerta y allí están ellos, con sus camisas azules, con sus ojos de hierro, con sus manos que no saben de temblores cuando sacan a un hombre inocente de su casa. Hay sollozos, abrazos… Tus hijas… Tu hijo… no entienden que está pasando pero ven que se llevan a su padre, a un hombre que siempre tuvo una sonrisa y un gesto de amor hacia ellos. No entienden por qué llora su madre ni saben quienes son esos hombres azules que preguntan por ti.
No se va el escalofrío mientras escribo… es sólo un pensamiento, una reconstrucción imaginaria de aquel momento pero no se va el escalofrío.
No sé que se puede sentir en esos momentos, no sé qué sintió él porque nunca lo pudo contar.
Hoy, 1 de agosto de 2013, la tarde se ha vestido de gris, las palomas se han recogido antes de tiempo y los tejados de Sevilla me parecen tristes, como si todo tuviera memoria.
Te arrancaron de tu casa un dos de Agosto para llevarte hacia la oscuridad de la muerte, del asesinato unos días más tarde. Pero tu llevabas contigo un universo de luz, de campos, de olivos, de campesinos, de tierra fértil y maltratada, de ilusiones, de sueños que nunca pudiste ver hechos realidad. No sé que sentirías cuando te llevaron Blas pero yo siento el escalofrío. Ellos sabían lo que hacían, lo sabían tanto que fuiste de los primeros… y ¿sabes? Nunca me pareció extraño que fueras de los primeros porque llevabas contigo a Andalucía y eso era, precisamente, lo que querían asesinar. Representabas el mismo peligro que representarías hoy y fueron a por ti con sus ojos de hierro, con sus camisas azules, con sus manos que no saben de temblores cuando sacan a un hombre inocente de su casa.  No hacía aún ni un mes de aquel estreno del Himno que hoy es el nuestro. 
Te fuiste con ellos y contigo iba Andalucía. El Guadalquivir fue uno de los testigos que sigue teniendo memoria . Ellos han desaparecido. No quiero dejar aquí el apellido del sargento que fue a por ti porque ya son solo unas camisas azules sin nadie dentro. Tu te quedaste para siempre entre nosotros, no consiguieron su propósito aunque en este 1 de Agosto de 2013 siga habiendo otras camisas de otros colores que quisieran llevarte y dejarte en el olvido. Tampoco lo van a conseguir. En 77 años no lo han conseguido porque aún hay gente en tu puerta que te abraza Blas.
El 2 de agosto de 1936, fue detenido Blas Infante en su casa de Coria del Río.
VIVA ANDALUCÍA LIBRE!!




01 agosto 2013

Apoyando a los clubs de piragüismo sevillanos


Esta mañana, apoyando a los clubs de piragüismo sevillanos que Zoido quiere desalojar de sus locales sin alternativas dignas . El PA que siempre estuvo al lado del deporte y que proporcionó estos locales a los clubs (por lo que el andalucista Juan Ortega recibió hace unas semanas el reconocimiento de estos deportistas) no permitirá que se les eche a la calle sin el realojo que corresponde.





Sin tregua

Mientras unos estábamos apoyando a los clubs de piragüismo , otros estaban en el Aeropuerto de Sevilla. Marta Mejías, Vicesecretaria General del PA, mostraba su apoyo y el de los andalucistas en las movilizaciones de los trabajadores de vigilancia de seguridad y sindicatos representados. 

Estamos con los andaluces. Sin tregua.