26 febrero 2021

El castellano : modalidad lingüística del andaluz

En estos días que preceden al 28F y con algunos debates en la mesa en torno al andaluz y al acento -sin cerveza- quizás, en vez de pronunciar ese vacío de contenido “orgullosos/as de ser andaluces/as, que puede decirlo cualquiera como frase hecha, sería más interesante investigar, leer, aprender, conocer y poner en valor muchas publicaciones en torno al andaluz como lengua criolla y que se comenzara a llenar de contenido nuestra identidad huyendo de lugares comunes y frases hechas.

 

Y atrevernos a plantar debates, por mucho revuelo o estupor que causen o por mucho que puedan ser criticados o ridiculizados a lo que estamos más que acostumbradas. 


Y en este orden de cosas, yo me pregunto: ¿por qué no es el castellano una modalidad lingüística del andaluz y no al contrario? 

Y me lo pregunto por razones concretas. 

 

Los castellanos conquistaron, vencieron por las armas pero no vencieron culturalmente como pretendían, entre otras cosas, porque la cultura que en aquellos momentos poseían los conquistados eran mucho mayor y mas rica que la de los conquistadores castellanos, que, por la fuerza, sometieron a nuestros antepasados andalusíes a una aculturación evidente pero ni en tiempo – tres siglos mas- ni en sabiduría puede equipararse aquel territorio andaluz – que aún no era denominado Andalucía- con lo que traían los castellanos y otros reinos del Norte : 500 años, no sólo frente a 800 de Al Andalus, sino frente a miles anteriores de cultura autóctona mantenida bajo diferentes dominaciones.  Fundamentalmente, durante los ocho siglos de presencia musulmana se puede decir, y así lo afirman muchos académicos, que se forjó un habla criolla riquísima y singular. Es lógico pensar, que la influencia de una mayor cultura y unas peculiaridades muy arraigadas en el territorio de lo que hoy es Andalucía pudieron ejercer una influencia importante en los vencedores, más allá de que estos impusieran a golpe de leyes y pragmáticas su lengua, su cultura y su religión. Y, como vencedores, intentaron borrar, sin conseguirlo, muchísimos rasgos propios. 

El andaluz, en su origen podemos decir que es una lengua criolla aljamiada-mozárabe-castellana, por tanto no puede considerarse dialecto del castellano.

Hay aún mucho que decir, mucho que descubrir y que investigar pero creo que cada vez hay menos dudas sobre que el andaluz es una lengua criolla, por tanto lengua propia de Andalucía, como afirman muchos componentes de la Junta de Escritores en Andaluz y otros académicos, porque combina rasgos fonéticos, morfo-sintácticos de la aljamía, con una base léxica esencialmente castellana, salpicada con otras voces léxicas del mozárabe conteniendo, además, palabras que no tienen correspondencia en castellano. 

 

El andaluz es una lengua materna, vehicular de Andalucía. 

 

Y hoy, tan cerquita de ese 28F, día oficial de Andalucía, he amanecido pensando ¿No será que es el castellano una modalidad lingüística del andaluz y no al contrario? 



 

 

 

06 febrero 2021

Un acento con tapa de huevo frito

Un acento con tapa de huevo frito

 

Parece que se ha calmado el revuelo del spot de la cerveza con acento y, con más distancia, dejo algunas breves notas que quise escribir en medio de la tormenta pero no era el momento. Dicen que es bueno contar hasta 10, 100 0 1000 antes de que las vísceras sean las que hablen por ti. Y eso he hecho.  He contado mucho mas de 1000 en estos días de reflexión pero, en este caso, no me ha servido de mucho porque el sentimiento es el mismo, no se ha movido un ápice por mucho que haya leído tanto elogio, tanta conclusión de resurgimiento andalucista, tanta columna con teorías que no sólo entristecen a quienes creemos que hay sectores que lo deberían tener claro sino que te invitan a comprobar que han cambiado muy pocas cosas, desafortunadamente. 

La colonización es tan grande como imperceptible, tan sutil como cruel y llega hasta lugares y grupos insospechados, a los que creías libres de virus enajenantes. 

Con tanto como tenemos con qué poco nos conformamos, con qué poco nos contentan. Nos conocen bien, saben cuales son nuestras debilidades, lo saben en los despachos del poder y lo saben en los despachos y reuniones de creativos publicitarios, a los que no les presupongo mala intención, pero desde luego, lo que no les supongo es consciencia de pueblo. 

Nos han reducido a un acento y estamos encantados. Somos un acento, toda nuestra historia, nuestra cultura, nuestra lucha queda reducida a un acento vinculado al folklore por mucho que lo disimulen con uno o dos grupos, imágenes o frase… la figura que reivindica el acento en ese “prodigio” de la técnica siempre fue símbolo de lo español, de España, para que nadie se llame a engaño. Y lo demás, lo andaluz, era un acento vinculado al hambre , la picaresca y la incultura. La memoria flaquea y olvida con facilidad. Nada es gratuito, nada es casual, nada es “solo” comercial. Pero nos conocen tan bien… 

Yo reniego de ese poderío vacío de poder. Yo reniego de ese poderío que nos roba la consciencia y nos sigue manteniendo en la sumisión. Yo reniego de ese poderío folklórico que tanto daño hizo a Andalucía y al que quieren vender como una brisa de aire fresco en una tierra que lo que necesita es justicia, poder propio, consciencia y mucha, mucha cultura y conocimiento de sí misma. No necesito que una multinacional aliente nuestro orgullo reduciéndonos a un acento, a un huevo frito, a tres frases aplicables a cualquier pueblo al que le quieran vender una cerveza. Pero nos conocen bien… tanto que hasta algunos acreditados andalucistas se han dejado arrastrar y sacado conclusiones que no puedo compartir. 

El marketing invade también las entrañas de la política, las redes, los mensajes facilones, los que no molesten y sean amables y "modernos" para lo que dicen que son otras generaciones, con otros lenguajes, con otras formas y yo, que vengo de un mundo artístico donde la vanguardia ha primado, donde lo que ha hecho que el mundo conozca el dolor, la rabia, la lucha, la rebeldía andaluza es el talento, la ruptura de fondos y formas que construyeron con los  clichés que sembraba y sigue sembrando ese falso poderío que ahora nos venden y volvemos a comprar, que por conocer lo que he tenido la suerte de conocer, me parece todo lo que quieren vender por nuevo tan antiguo, me niego a seguir la corriente, me niego a ser reducida a un acento con tapa de huevo frito. 

Y si lo puedo decir alto y claro es porque he perdido muchas oportunidades profesionales en mi vida , precisamente, por defender el andaluz y negarme a utilizar el castellano. 




Carmina Burana de Salvador Távora
con otro  "acento". 



03 diciembre 2020

 


2020

4D: UNA PATRIA EN LA CONCIENCIA

 

Quizás nacemos ya con ella y con todo un bagaje inexplicable de eternos retornos que no pueden descifrarse ni entenderse con los habituales códigos que manejamos. No lo sé, no me he dedicado a buscar explicación porque tampoco me preocupa poder o no explicarlo. No tengo que darle cuentas a nadie, ni justificar nada. 

Soy hija de un pueblo herido y siento su herida como herida propia, su dolor, como propio dolor. Una herida que parece no cerrar, que supura por los costados, desangrándose lentamente siglo tras siglo. Y, sin embargo, sigo presintiendo que hay un pueblo capaz de curarla, un pueblo en el que sigo depositando esperanzas y en el que sigo confiando contra vientos, huracanes y mareas que intentan arrasar cualquier covencimiento.

Hace 43 años, poquísimos comparados con la inmensidad del tiempo, que, a contracorriente, mi pueblo, mi gente, mi arbonaida llenaron las calles y el aire andaluz con un grito de esperanza, de liberación, de dignidad, de compromiso. Y en aquellas calles, en aquellos gritos y en aquellas arbonaidas habitaban, juntos, pasado, presente y futuro mientras generaciones muy anteriores nos miraban expectantes desde sus atalayas inmateriales. 

Desde entonces fueron naciendo y creciendo hasta hacerse adultas las desilusiones, fueron disipándose los gritos y las arbonaidas, aquellas que florecían en cada balcón, en cada ventana y que como las golondrinas anunciaban una nueva primavera de amapolas, trigos y tierra sin amos, iban quedando huérfanas de contenido, del significado de los símbolos, para ondear sin mensaje, yermas, en oficiales y estériles mástiles. Muchas veces, cuando las miro, me evocan a esos sueños en los que gritamos angustiados pero nos sale la voz y nadie nos oye 

 

43 años desde aquel 4 de Diciembre de 1977 y aún y a pesar de que las maniobras de desarticulación de la conciencia andaluza desde el poder andaluz y estatal y desde otros poderes no sólo políticos, dieron sus frutos, a pesar que las hijas y los hijos de esta tierra deambulan entre las tinieblas del desprecio lingüístico , de las largas colas en las puertas de las oficinas de desempleo, de los laberínticos formularios de ayudas mínimas para salir a la superficie desde las oscuridades de los pozos sin fondo, de los requisitos para parados de larga duración, de las de los comedores públicos, de la del tópico y la suplantación de la identidad, de la de la indigna dependencia económica de una tierra rica, de la reforma agraria pendiente y urgente, de la de la nueva emigración de su gente joven, de la de la carencia de estructuras de comunicación que impide un necesario desarrollo,  de la falta de industrialización, del sometimiento al centralismo, de la aculturación y la globalización enajenantes, viviendo una realidad que visten de lunares y volantes en ferias y romerías  - cantando la pena, la pena se olvida-  ajenos al propio poder, a la historia propia, indiferentes y muchas veces enemigos de sí mismos… a pesar de todo , vislumbrando entre esas tinieblas, yo sigo creyendo en mi pueblo, sigo creyendo en una Andalucía viva y con una infinita fuerza interior de la que, posiblemente, no es consciente pero que no tengo ninguna duda que habita entre nosotros y nos hace, como al ave fénix, renacer de nuestras cenizas y construir, una y otra vez, sin abatimiento, nuestras propias herramientas para superar las adversidades y salir de nuevo a la calle, con nuestros gritos de liberación y esperanzas, nuestra dignidad, nuestros compromisos y nuestras arbonaidas que , como en esos carnavales gaditanos, no cesan de afirmar que “verde y blanca es nuestra sangre” . 

 

Puede que se trate de una cuestión de la poderosa fe, pero tengo fe en mi pueblo andaluz, en la capacidad de sus gentes, en la valentía de sus luchas, en la bendita forma de celebrar la vida por encima de las dificultades. Sí, soy hija de un pueblo herido pero también soy hija de un pueblo que emana luz y proyecta su generosa alma al resto de la humanidad.

 

 43 años después, en este 4 de Diciembre de 2020 - año singular- la fe , el amor y la esperanza en este pueblo y en su soberanía, tiene que volver a reescribirse con una clara afirmación :  la de que somos capaces de volver unidos a demostrar que Andalucía, el pueblo andaluz, es un sujeto político y que no está dispuesta a permanecer muda mientras hablan todas y todos los demás, que no quiere vivir de migajas centralistas ni de obediencia a quienes ni la miran ignorando conscientemente su existencia pero que saben maquiavélicamente disfrazarse de verde y blanco cuando llega el mezquino mercadeo de las urnas. 

 

Este 4D no debe, no puede ser uno más en el que conmemoración atomizada de quienes lo consideramos Día Nacional de Andalucía, lo celebramos y reivindicamos  mientras la mayoría -entre la que se encuentran las y los jóvenes andaluces- ni siquiera sabe ya qué pasó hace 43 años.  No puede repetirse. Que el 2020 se vaya con todos sus males a cuesta. Todos – que no han sido pocos- y consigamos la sanación que , indudablemente, unidas y unidos nos llegará antes y nos hará más fuertes. 

 

Hay amores y llamas que no se apagan nunca, que perviven en ese eterno retorno del que hablaba, que son indestructibles porque están en lugares escondidos a donde los GPS nunca conseguirán llegar.  Aunque me tomen por loca, afirmo que la soberanía de este pueblo está en marcha, que las antorchas siguen encendidas y que, de nuevo, vamos a intentarlo, enarbolando nuestra arbonaida con toda su carga simbólica en la que siguen vivos los ecos de los siglos y de quienes, antes que nosotros, la enarbolaron de todas las formas posibles.

 

Y volverán los trigos, los campos abiertos y sembrados de esperanza, las amapolas, la altivez de los aceituneros, el digno sudor de la Andalucía trabajadora, la poesía, la música, el teatro, el cine, la danza, el flamenco, la pintura, la escultura… y oiremos que oyen otros oídos, y veremos que miran otros ojos junto a los nuestros y sabremos - como decía el poeta- que se nos une el pálpito de otra sangre y volverán los sueños y el duende a decir que no estamos solos, a defender y a posicionarse al lado de esta tierra que los necesita y a seguir apostando por un futuro distinto con diseño propio porque todavía nos queda, sin lugar a dudas – que no lo dude nadie- una patria en la conciencia. 


¡Viva Andalucía Libre y Soberana!

 

 

09 febrero 2020

Salvador Távora. 8 de febrero 2020






Hoy, hace un año que decidiste viajar a otros universos en los que seguirás, incansable, creando. Tal vez vuelvas algún día de nuevo a este planeta en el que se necesitan y se seguirán necesitando a muchos como tú. Me gusta definirte como guerrero de luz, que nos ilumina con su sabiduría, esa que no se adquiere en las universidades sino en las profundidades de la tierra y en la esencia del SER. Viniste a cumplir la misión del Arte : zamarrear consciencias y lo conseguiste. Recorriste el mundo con tu gente, tu cultura y tu verde y blanca como equipaje. Con la dignidad de no haber permitido el soborno político ni la prostitución de tu creación. Viviste con la humildad de los grandes y dando voz a la necesidad de esos “nadies” a los que escribiera Galeano y que subías al escenario cada día. Te reconocieron en todo el mundo, en los cinco continentes a los que mirabas desde tu ventana de tu barrio de trabajadores en el que nunca dejaste de vivir. Desde el Cerro a Nueva York siempre con el billete de vuelta por mucha oferta tentadora que te hicieran para vivir en otro lado en el que, sin lugar a dudas, hubieras sufrido menos y te hubieran cuidado mas. Pero no viniste a recibir sino a dar, por eso el último paisaje desde tu ventana fue el mismo de siempre porque te mantuviste fiel a ti mismo y a la gente que representabas. Y tu ambición era solo la de poder seguir dándoles voz. 

Nos diste unas cuerdas de las que tirar en aquel QUEJÍO tuyo que asombró y removió al mundo y ahí siguen esas cuerdas extendidas para quienes vuelvan a querer tirar de ellas y mover el bidón que nos oprime, ahora de manera distinta, envenenada y maquiavélica, pero esencialmente igual. Posiblemente nos estés mirando y comprobando, con dolor, que no aprendemos de la Historia pero, como guerrero de luz, a pesar de todo, nos sigues alentando a seguir adelante porque nunca perdiste la esperanza.
Tuve la suerte de que fueras mi padre y de ser tu aprendiz, no hay mayor ni mejor herencia que haber sido tu hija, que llevar tu sangre y tu legado moral que es inmenso y que me sirve para andar por este mundo de tanto ego, de tanta soberbia, de tanta banalidad y escaparate, de tanta bisutería elevada a la máxima potencia. 
Hace hoy un año, quiso el universo que así fuera y así lo asumimos porque la muerte es solo un paso mas de nuestra larga existencia. Aún así, se te echa de menos guerrero, se te echa mucho de menos y te necesitamos. 
Nos volveremos a ver porque sentir, en estos 365 días te he sentido cerca y siempre a mi lado. 

" Yo creo que el teatro debe ser un reflejo de tu personalidad y tu compromiso como persona con tu sociedad , con tu gente y con tus aspiraciones que no pueden ser solo personales sino colectivas"
Salvador Távora

09 agosto 2019

10 de Agosto : las flores de la hipocresía.

Se acerca, como todos los años, el 10 de Agosto, día de homenaje a Blas Infante en el Km 4 de la carretera de Carmona, donde fue asesinado. 
También, como todos los años, cada uno depositará su ramo de flores a un Blas Infante distinto y adaptado , siempre para descafeinarlo, a sus propias ideas que no eran -son- las de Infante. Basta leerlo para saber quien era y a qué aspiraba. 
Cuando un hombre siente, piensa y escribe a lo largo de su vida sobre un ideal, con un objetivo político , social y cultural, sus escritos y sus pensamientos evolucionan a medida que lo hace él mismo. Por ello, sus sentimientos y pensamientos sobre Andalucía están mucho mas acorde con “el Complot de Tablada” que con el Ideal andaluz, ese del que todos sacan las mismas cuatro frases complacientes -fuera de contexto- que les son muy útiles para demostrar que Blas Infante fue y pensó cómo ellos hubieran querido que fuera y que pensara. Ninguno de los que utilizan esas frases sueltas ha leído a Blas Infante, ni siquiera su Ideal Andaluz del que él mismo dice tuvo que dulcificar y moderar para poder seguir actuando y escribiendo sin que se le cortaran las alas a la primera. 
En Blas Infante había muchos matices, era un hombre complejo, intelectual, político y, sobretodo, un hombre humano y con una enorme sensibilidad social que vino a revolucionar lo andaluz, a contagiar a los andaluces y andaluzas, junto a otros hombres y mujeres, su pasión y sus ansias de revolución, de cambio radical en Andalucía, de denuncia de desigualdades e injusticias cometidas contra este país andaluz a lo largo de siglos en un contexto social, cultural y político en el que correteaban a su antojo, el analfabetismo, la opresión, la explotación y la marginación de todo un pueblo, al que sus clases dirigentes volvían, una y otra vez, la espalda para mirar siempre hacia Madrid y sus tierras, las que dan riqueza, fruto y autoestima, estaban en manos de terratenientes que trataba al jornaleros  andaluz como ganado – o aún peor- .
Infante era un hombre adelantado a su tiempo, muy adelantado a su tiempo e incluso al resto de líderes políticos nacionalistas porque su nacionalismo era el único de izquierda e integrador y su “pedid tierra y libertad” el grito mas revolucionario. 
El contexto es otro, pero esencialmente se repite, solo hay que mirar los datos actuales concernientes a la Andalucía del 2019.  
Por eso a Blas Infante lo asesinan todos los años en el mismo Km 4 de la carretera de Carmona muchos de los que , hipócritamente, hacen su entrega floral.  Lo volverán a asesinar mañana los que gobiernan con los que ultrajan su nombre. Lo asesinarán mañana los que ocultan su verdadera esencia a las y los andaluces en la historia que reflejan los libros de textos. Lo asesinaran mañana los que dulcifican su mensaje social y político para que este pueblo andaluz no logre tomar esa conciencia imprescindible para el avance y por la que Infante tanto luchó. Lo asesinarán mañana los que pretenden reducirlo a llevarle flores cada 10 de Agosto y dejar sus conciencias tranquilas y su “obligación oficial” cumplida, los que no han gritado ni una sola vez en su vida “Viva Andalucía Libre” en ningún acto oficial, quedándose en un folklórico “Viva Andalucía” a lo que añadirían con gusto “y Viva España” . 
Ignoran -o quieren ignorar muchas y muchos- incluso los que siguen diciendo España cuando cantan el himno- que aquel “Por España y la humanidad” se refería a una España Republicana, anterior a la dictadura franquista y a la de los azules asesinos de Blas. No es esta España la que Infante tiene en el escudo, es la España Republicana, que pedía federalismo, confederalismo y abolición de los poderes centralistas. Esa es la España del Escudo de Andalucía por si alguien quiere seguir adulterando el mensaje de Infante que sepa, que esta actual España no cuela , ni es la del escudo andaluz. 
Otro 10 de Agosto, el mismo calor, repitiendo un necesario ritual en el que debería haber mas calle y menos artificio. Para ello necesitamos esa imprescindible conciencia.
Allí estaremos todas y todos mañana, muchos incómodos y deseando que acabe el acto para no volver a pronunciar ni escuchar el nombre de Infante hasta el próximo año y para seguir borrándolo como puedan durante los 364 días anteriores. 
Allí estarán mañana los que gobiernan con quienes lo insultan entregando las flores más hipócritas que puedan entregarse en un acto porque el verdadero homenaje debería consistir en no gobernar con quienes desprecian al propio Parlamento de Andalucía. 
Allí estaremos, también, los que hemos estado siempre, años tras año - solos muchas de las veces- para recordar su asesinato y darle vida a su obra y a su pensamiento y ojalá pronto podamos también llevar flores a su tumba. Otra de las deudas pendiente con Infante. 
Allí estaremos mirando con él al futuro y nuestro grito de liberación seguirá siendo el suyo, el del Infante actual y revolucionario de “El Complot de Tablada”, el del Manifiesto de la Nacionalidad, de la asamblea de Córdoba y de Ronda, el del himno y el escudo y el de la bandera blanca y verde y seguiremos gritando con él, como aquel 10 de Agosto en el Km 4 de la carretera de Carmona: 

                                                ¡VIVA ANDALUCIA LIBRE!

01 agosto 2019

2 de agosto: profeta en verde y blanco

De nuevo nos llega Agosto que, a pesar del calor, nos deja la sangre helada a quienes no podemos olvidar tanta luz atravesada por balas de barbarie, por corazones de acero, por golpes en tu puerta, en la puerta de una casa donde habitaba la alegría, la música, la cultura, la esperanza, los sueños…

¡Blas Infante! gritaban mientras sonaban aquellos golpes bajo un escudo en el que se dibujaba una bandera verde y blanca. 

Hace 83 años de aquel 2 de Agosto y aún los golpes provocan el escalofrío y el sobresalto de la memoria. 

¡Blas Infante! 
Mas golpes en la puerta tras la que, atemorizada, se encontraba tu familia. 
Entraron y te arrancaron de cuajo la libertad  aquellos novios de la muerte y la oscuridad. 
No tardaron en ir a buscarte, ni siquiera había transcurrido un mes tras aquel canalla golpe de Estado. No tardaron en ir a por ti – a pesar de todos los líderes de la república, destacados comunistas , anarquistas y socialistas, a pesar de todos los sindicalistas de la CNT o la UGT… fueron de inmediato a por ti porque sabían lo que tu representabas y sabían que, contigo, se llevaban prisionera a una Andalucía que siempre estuvo amordazada y sometida y que necesitaban que lo siguiera estando. Como ha sido durante siglos. Durante muchos siglos.
Tu y la Andalucía que temían caminabais juntos delante de aquellos hombres de camisas azules y corazón de acero. No sé si lo presentías pero ellos sí sabían bien que no volverías jamás. Creyeron saber que no volverías jamás y que tu recuerdo se esfumaba a cada paso que te hacían dar hacia la calle Trajano. 
Como aquella paloma de Alberti, el poeta andaluz comunista, se equivocaban. Se equivocaron. 

Pero tu recuerdo no está en los actos oficiales , el de los hipócritas, los judas, los que solo saben de ti tu nombre, los que izan la bandera descafeinada en un mástil en el que les daría igual que ondeara otra y realizan la pantomima de un homenaje no sentido. No. Tu recuerdo no está en los bustos de los parques donde se han encargado que la mayoría no sepa quien eres o que, como mucho, han oído que eres el padre de nuestra Patria andaluza. Tampoco eso sirve a tu propósito porque desarticula tu palabra, oficializan un título para vaciarlo de contenido. Es la vieja fórmula humana que siempre funciona. 

Tu recuerdo está en lugares menos materiales, menos trajeados, menos rimbombantes, menos hipócritas y se guarda donde, por muchos intentos habidos y por haber, no lo pueden adulterar. Seguimos leyendo ridículos artículos de políticos y periodistas “cosmopolitas”, esos que desprecian el valor de la memoria y de tu lucha que no dan ni para la indignación, todo lo mas, le dedicamos una sonrisa... Ya tenemos aprendida la lección, ya no nos sorprenden ni nos enojan… son previsibles y llenos de lugares comunes. La nada.
Decía mi padre que eras un profeta, un ideólogo de la cultura y de las señas históricas de tu identidad para andar hacia delante, hacia la esperanza y el futuro, un hombre mas del mañana que del ayer y es cierto. Sigues siendo un hombre del presente y del mañana porque pocos como tú supieron adelantarse a su tiempo envuelto en el alma de este país andaluz que tiene en su lista de “pendientes” el coraje de levantarse de nuevo para exigir y ganar el lugar que le corresponde por justicia y por historia y darle una gran patada a la nostalgia , el sometimiento y la resignación. 

Te recordamos en este 2 de Agosto, sin complejos y sin tapujos, porque delante de aquellos hombres- novios de la muerte y de corazón de acero-  ibas tú, firme en tus ideas y en el amor  incondicional a tu nación andaluza y tú, te lo volvemos a decir hoy con la misma alegría con la que bautizaste tu casa de Coria,  sigues siendo el futuro de Andalucía. 

Viva Andalucía libre!

31 mayo 2019

RTVA , sector audiovisual andaluz y el manido erre que erre

No hay manera que la izquierda - a la que considero pertenezco- se entere. Que no hay forma. Siguen erre que erre con el Sector Audiovisual y la RTVA, como si fueran dos cosas antagónicas.
Ayer leí declaraciones en las que de nuevo - una vez mas- se desprecia a la producción ajena y lo que ésta representa en la economía andaluza, la cultura y la proyección estatal e internacional de Andalucía. 
No podemos quedarnos anclados en aquello de los “pata negra” porque , además que no representaban a la mayoría del sector -afortunadamente-  ya no son una realidad – excepto contadas excepciones como las que ocupan el horario casi al completo de la cadena perjudicando a todo el resto. Nada más. Por eso el discurso de la izquierda y el sector audiovisual hay que actualizarlo y limpiarlo de los clichés de hace décadas.  
Y ni se deben, ni se pueden enfrentar a los trabajadores públicos con los privados que son igualmente trabajadores.  ¿O pertenecen mas a la clase trabajadora unos que otros? Y no sólo a los trabajadores por cuenta ajena sino al tanto por ciento  -que son la mayor parte del sector- de trabajadores autónomos y pymes.  No podemos decir que estamos apoyando a las pymes andaluzas y hacer declaraciones como las de ayer sin aclarar lo que hay que aclarar y conocer. 
En Andalucía hay 300 empresas – pymes- que intentan salir como pueden- no sólo del horror que ha dejado la todavía no pasada crisis, sino que, a pesar de ella, han seguido levantando al sector y atravesando los malos tiempos haciendo un gran esfuerzo. 
Se sigue ignorando que avalan con sus casas – que son las de sus hijos e hijas y que casi se la juegan en muchos proyectos. Sin contar las noches en vela y el trabajo de 18 horas diarias para poder pagar los créditos. 
A grosso modo podemos contabilizar a 1500 trabajadores y 100 millones de euros de facturación entre todas las que siguen apostando por el riesgo de producir. Y una larga y magnifica lista de actrices y actores andaluces a los que la industria audiovisual andaluza y la producción ajena, en muchos casos, ha puesto en el candelero estatal.


A esto hay que añadir el negocio inducido de turismo, hostelería y toda clase de oficios relacionados con la construcción de escenografías, de vestuario, de atrezzos … etc. Un sector que no solo mueve euros y significa riqueza para Andalucía sino que , además, aporta difusión, conocimiento, historia, cultura…  que es riqueza inmaterial. 
Por cada euro que recibimos se devuelve a la sociedad en salarios, gastos e impuestos casi 5 euros. 
No es justo, ni corresponde a la verdad el calificativo de “pata negra” con el que se conoce al sector audiovisual externo a Canal Sur Televisión. Meter a todo un sector en el mismo saco y enfrentarlo a los trabajadores públicos de la cadena no hace ningún bien ni es inteligente.  Ni hay trabajadores audiovisuales de primera ni de segunda, o, en todo caso, serán de primera los que tienen asegurado su sueldo en la RTVA mes tras mes lo que no sucede en la producción ajena. 
Basta ya de reproducir discursos manidos que no corresponden a la verdad. Se lo digo a mis compañeros de coalición, a los que deben cambiar el discurso y a los que invito a consultar con quienes estamos en la misma senda y dispuestas siempre a informar desde dentro y desde el conocimiento y la experiencia para que las cosas cambien.  
Urge una reunión con los representantes del sector.