14 septiembre 2015

La llama que no cesa . Viva Andalucía Libre!


Hace ya mas de año y medio que se fue mi madre y aún , cada vez que hago algo que a ella le gustaría, cada vez que llego a Sevilla de un viaje, cada vez que tengo un problema , cojo el teléfono para llamarla y contárselo. Se enterró un 27 de Febrero y aún con lágrimas en el alma, por la mañana del 28, cogí la blanca y verde y la llevé conmigo hasta el “teatro de las Medallas” , dejando vacío el asiento que dentro estaba a mi nombre y que nunca ocupé para quedarme tras la valla acusando a los responsables del gobierno andaluz de tanta barbaridad contra Andalucía. Conmigo iba el más pequeño de la familia - por propia voluntad – con otra bandera en la mano.
Si tras el entierro de mi madre - no hay que decir como es el desgarro- tuve fuerzas para empuñar una bandera andaluza, tras la digna y ejemplarizante dimisión del partido andalucista, tras la desaparición de unas siglas históricas, imagínense la que puedo seguir teniendo para  enarbolarla.
Por amor. Por amor se vive. Sin el motor y la energía del amor nada se puede ni nada se consigue de verdad. Otros tendrán otros motivos. Ellos y ellas sabrán. Pero el de un buen puñado de nacionalistas andaluces, con siglas o si ellas, es el amor. Cuando se ama de verdad no se pide nada a cambio pero al menos – que menos- hay que sentir que a quien amas lo estas pudiendo ayudar a ser feliz. Si eso no ocurre el amor sirve de poco.  Ahí es donde el amor debe recurrir a la cabeza y a la razón para alcanzar lo único que deseas : la felicidad de lo amado. Todo debe hacerse para conseguirlo, a todo debemos renunciar excepto a nosotros mismos y a lo que amas.
Hay llamas que aparecen a lo largo de la vida. Se encienden y se apagan, esa es la ley natural de muchas cosas. Hay amores que mas vale no haberlos tenido.  También eso es necesario para no cometer los mismos errores en la elección, lo negativo es el aprendizaje que todos tenemos y del que debemos tomar buena nota. Pero, en la vida, en esta que ahora vivimos con nuestros nombres y apellidos, hay amores y llamas que no se apagan nunca. Jamás. Desiertos, mareas, tifones, balas… y hasta desencantos no consiguen apagarlos ni destruirlos. Son tan profundos, tan fuertes, tan maravillosos que no dejamos que nadie nos lo arrebate : es por lo que merece la pena vivir.
Mi madre no se fue y hasta que no me vaya yo no se irá. Mi amor y mi lucha por esta Andalucía de nuestros dolores tampoco desparecerá nunca y ni siquiera morirá conmigo porque ya, en mi misma familia, en esos pequeños que son parte nuestra, en ese que salió conmigo el 28 F tras enterrar a su “ tata” hemos dejado la llama viva.  No solo se van de viaje acompañados de su blanca y verde para enseñarla al mundo con la mirada alta señalando quienes son y a qué están dispuestos sino que está ya bordada en sus almas y en sus corazones que es el lugar donde se guarda lo amado. Por amor, por las generaciones futuras y hasta mi último aliento.
El amor no se escribe con ninguna sigla. El amor se escribe solo con estas cuatro letras. La llama sigue viva. Luego se lo contaré a mi madre.
VIVA ANDALUCÍA LIBRE!!!

08 agosto 2015

Una Patria en la conciencia.




Blas. No estoy aquí esta tarde para dejarte flores y quedarme en paz con mi conciencia.
Vengo a decirte que quiero darle vida a tus palabras, que queremos darle vida a tus palabras,  realizar tus sueños , compartir tus sentimientos y afirmar que amamos a esta tierra  y que enarbolamos con orgullo y con coraje su bandera, aquella que tu ideaste para este pueblo y que ahora tenemos en nuestras mano: La arbonaida, la blanca y verde, la que sacamos por miles a las ventanas, a los balcones, a las carreteras y que nos han hecho guardar en los cajones de la desintegración ideológica.
Vengo a decirte, Blas, que no me importa predicar tu palabra, que si tenemos que convertirnos en predicadores de tu Andalucía y la nuestra, lo haremos, que queremos sacar tu valentía de las vitrinas y de las paredes institucionales donde está secuestrada,  donde no da fruto, donde se ahoga y que la sembraremos por las calles, por los campos, por las fábricas, por los institutos, por los colegios, por las escuelas de arte, por las universidades, por los teatros, por los cines, por la televisión… para que germine, que fructifique, que crezca, que ofrezca una esperanza tan verde como el de nuestra bandera. Esperanza en una Andalucía nuestra, próspera, no sólo en euros, sino también en cultura, en humanidad, en sueños, en ética, en utopías, una Andalucía dueña de su presente y su futuro.
Vengo a decirte Blas, que no tengo complejos ante nada ni ante nadie por ser andaluza, que no tenemos complejos porque sabemos que pertenecemos a un pueblo  milenario, profundo, singular, que supo dar lecciones al mundo de tolerancia, de paz, de prosperidad ... tu lo sabes bien.
Vengo a decirte que no tengo miedo, que no tenemos miedo porque no nos faltan los faros que nos guien, porque no andamos perdidos, porque todavía no han conseguido que naufraguemos. Que no tenemos miedo porque hay faros como tú, que nos quitan el temor al naufragio. Y hoy, Blas, quiero que lo escuches.
Quiero que sepas que no vamos a desfallecer en este camino del nacionalismo humanitario, de la Andalucía por sí, que vamos a transitarlo dia a dia,  que en todo aquello que hagamos estará tu voz, no importa lo pequeño o lo grande, porque nada es pequeño ni grande en este camino, todo importa, todo suma, todo es necesario.
Blas, tu lo sabias y nosotros lo sabemos : no hemos elegido el camino más fácil. Hace siglos que se encargan de desintegrarnos, de desprestigiarnos, de hacernos dudar, de enfrentarnos, de empobrecernos el cuerpo y el alma.  Y sabes, como nosotros, que han estado muchas veces a punto de conseguirlo, de hacernos llegar a un lugar sin retorno.  Lo han intentado una y otra vez. Pero no consiguen aniquilarnos, Blas y quiero afirmarlo hoy en este lugar donde quisieron rematar a Andalucía para siempre, quitándote la vida.
Aquí , Blas,  quiero decir que estamos vivos, que Andalucía no está sola y que cada vez vamos a ser mas  los que nos pasemos la antorcha en esta carrera  de relevos.  Quiero decirte  en esta tarde de agosto, que estamos comprometidos contigo y con Andalucía y eso significa que estamos comprometidos con ese SER andaluz  del que hablabas.
Ese Ser Andaluz han querido hacerlo invisible convirtiéndonos en fantasmas, en bufones, en castellanos, en mendigos… en cualquier cosa que evitara que nos reconociésemos como andaluces.
Ese SER ANDALUZ que incomoda tanto al poder.
Sabemos que eres molesto Blas, tu también sabes que eres molesto, que no te quieren, para qué vamos a mentirnos en un día como el de hoy.  Que las balas ya no son las que te asesinan, que te asesina el olvido y los disparos de silencio, que te mata la manipulación de tu palabra y de tu obra.
Yo sé que calarías en el corazón de los andaluces, que te querrían y que romperían los cristales de las vitrinas para liberarte de ellas si se les diera la oportunidad de conocerte, pero se les está negando Blas, te quieren seguir asesinando porque asesinarte, mas que quitarte la vida,   es esconder tu palabra, es negarte, es hacerte invisible entre los andaluces, es fabricar esa imagen bonachona de un notario bueno para que no te roce siquiera la idea de revolucionario.  
No sé si te servirá  que te diga  que intentamos evitarlo,  que no queremos sacarte a relucir sólo una vez al año, ni intercambiarte por votos, ni tenerte adornando plazas en las que los niños no saben quien eres.
Que la cultura oficial no es la que compartimos, que compartimos tu idea de cultura viva, de manifestación libre, de arte con identidad y sin dueño. Que durante siglos y hasta hoy, borraron los lazos que nos unían con nuestro pasado, con nuestra identidad, con nuestros antepasados. Queremos que sepas que como tú, valoramos lo racional, con la misma  fuerza que valoramos lo emocional, que no nos olvidamos del SENTIR, que es parte de nuestra esencia y que no vamos a renunciar a ella para parecernos a otros que nada tienen que ver con nuestro ser andaluz, ni tienen que ser modelo de nada, ni guía de nada. Nosotros tenemos nuestras propias herramientas para construir el futuro.
Ese ser andaluz que no tiene alma de militar, que no quiere entender la violencia pero que no va a aceptar que la violencia se ejerza sobre nosotros.  Ya de los turdetanos se decia que no servian para la guerra y de nuestros reyes andalusíes se criticaba su inclinación por el arte, por la música, por la palabra. Esta tierra siempre estuvo llena de poetas de distintas razas y religiones, poetas que decian “nunca afirmaremos nuestra cultura a golpe de sangre y fuego” pero que no sigan aprovechándose de ello porque sí hay límites.
 No nos quita nuestra inclinación por la paz el valor para defender tus palabras, para luchar por ellas, para no abandonar a Andalucía a su suerte en manos de quienes aprovechan las necesidades de este pueblo para seguir engañando.
Seguiremos exigiendo autonomía real y sin desequilibrios, soberanía en aquello que corresponda en este siglo XXI y lo haremos con energía. Nos ridiculizarán como hicieron contigo pero no nos va a importar porque sabemos que eso es parte del engaño y la manipulación de quienes tienen los medios para anular al otro.
Nos tomarán por locos, pero tampoco nos va a importar. Sabemos perfectamente hacia dónde vamos, como lo sabías tú, aquel dia de agosto, en el kilometro 4 de la carretera de Carmona, cuando después de tantos días de incertidumbre , de miedo y de sufrimiento, seguías convencido de tus ideas.
Hoy quiero decirte que aunque pueda  parecerlo, no nos han derrotado aún, que tu muerte, BLAS, no fue en vano y que vamos a llenar de contenido ese grito que se escuchó aquí hace 78 años  porque tenemos una patria en la conciencia.
VIVA ANDALUCÍA LIBRE !!

Carretera de Carmona- Sevilla-   11 de Agosto 2014

18 julio 2015

Andalucía como pretexto



Corren, se dan codazos, sonríen, escriben, saltan si hace falta para destacar sobre los demás y que su líder los vea y los bendiga.  Ya no importa lo que dijeron, ni lo que abrazaron también con ardor gritando al mundo quienes eran y que colores eran los suyos.
Son los adoradores del Arco Iris,  los que después de tormentas y lluvias siempre miran a ver si es el violeta, el amarillo,  el azul o el rojo el color que mas les atrae para el tiempo de calma, que suele durar  cuatro añitos y quien sabe si muchos mas .
Se visten de iluminados, se inspiran mientras hablan con los ojos cerrados, hay un atisbo de emoción en algunas de sus frases… mas por escucharse a ellos mismos que por el contenido de lo que dicen. Son “gente preparada”, intelectuales muchos de ellos que practican en la teoría eso de ser “gente llana” pero que se ofenden si tienen que pagar un autobús como todos sus compañeros y compañeras del partido que defienden para ese momento del ego de sus vidas, para ese viaje hacia su propia vanidad disfrazada de lucha política por los demás.
Ahora toca otro viaje “ a ver si éste por fin me eleva a las alturas del Congreso o del Senado”  piensan. Pero tienen que argumentarlo y encontrar el pretexto. Cogen el manual colorista y eligen el color que  mas posibilidades tenga para que no canten mucho las verdaderas pretensiones y, por supuesto, que sea el que mejor marketing progresista tenga en su haber… ah y que sea nuevo porque si no ya va a ser difícil de colar.  Una vez elegido, toca defenderlo a capa y espada como defendieron el anterior. Se emocionarán igual, cerrarán los ojos inspirados y luego mirarán al líder a ver si ha visto su pasión y les da la bendición para que las primarias no les fallen.

Pobre Andalucía. Siempre de unos y de otros. Siempre prostituida por proxenetas que la venden al mejor cliente. Pobre de nosotros andaluces que vamos y venimos al compás de los hilos de los intelectuales, de los medios, de los últimos que llegan ofreciendo , como magos, el milagro.

Ahora toca de nuevo el verde y blanco señores.

¿Quién da más? Que la adjudicamos al mejor postor… hagan sus apuestas señores que esta tierra es muy generosa … apuesten y vayan preparando sus trajes para el Congreso de Madrid… No despojarse muy pronto del  verde y blanco … id con cuidado… pero cuando pase un tiempecito ya pueden ponerse otra ropa mas acorde con las pretensiones del líder.  Total se pongan lo que se pongan la condición es apretar el botón que le digan.

¿Pero ese no es el botón que antes había sido tan criticado por los que – bandera en mano- se declaraban nacionalistas andaluces?

Eh, eh eh… cuidado con los términos señora… nacionalistas no… defensores de Andalucía…

Ah, perdone usted, habré escuchado mal durante algún tiempo. Disculpe no quería faltarle. ¿No era usted el que oí en aquel mitin?

Era yo pero los tiempos han cambiado.  Ahora todo es circular y si lo piensa bien… piénselo bien… ¿a que el verde y blanco mezclado parece morado?

Pues creo que no… esa combinación no llega al morado… mi modesta opinión

Que si mujer, verá que cuando yo se lo explique lo va a entender y lo va a ver claramente. Si soy un experto en cambiar y mezclar los colores.

Si usted lo dice…

Magos. Sacan del mismo sombrero cualquier baratija para sorpresa del público , el posterior aplauso y no abandonar los escenarios . Magos de la palabra a la que revisten de una calidad intelectual a prueba de lectores dispuestos a ver como es verdad que el blanco y verde se convierte en morado, o en azul o en rojo de la forma mas natural… y a cualquier defensa del mago.

Aún quedan pocos y pocas – que podrían y podrán ser muchos- que no sólo tienen una paleta y pinceles para demostrar que nunca el blanco y verde puede ser morado sino también otra herramienta contra la que no se puede vender bisutería : la memoria.
Hagan lo que quieran magos de la política, vayan donde quieran, defiendan lo que quieran y lo que les de notoriedad, compren la mejor tabla para la surfear la cresta de la ola… y vístanse del color que quieran. Están en su derecho, pero no usen Andalucía como pretexto. Canta mucho  de cante algo sabemos. 

11 junio 2015

Experiencia política : pasado enriquecedor.


He visitado mi blog tras la última entrada de Abril y he cambiado la cabecera y las fotos. He vuelto a ser “Pilar Távora” sin candidatura y sin logo de partido . Nada más ha cambiado. Todo lo que está escrito y hecho ahí queda porque todo lo volvería a escribir y a hacer de nuevo.
Soy nacionalista andaluza, andalucista claramente de izquierda – más allá de la pertenencia o no a un partido- y no seré ninguna otra cosa en lo que a ideología política se refiere aunque ahora quieran poner de moda lo del “ni ni”.  No me gustaron nunca los eufemismos con los que pescar votos y mientras esa terminología sea la que entiende la gran parte de la sociedad será la que se emplee para no confundir.  Con todas las consecuencias.
Tenemos un ilusionante camino por recorrer, así lo siento. Yo lo tengo con mis nuevos proyectos – como lo tuve siempre- y también con la apasionante tarea de volver a llamar al corazón y a la razón de los andaluces para que algún día seamos una tierra con ese poder propio tan necesario – imprescindible – para progresar verdaderamente como pueblo.  No abandonaré jamás ese camino y, aunque como decía Aumente “te dan ganas de tirar la toalla, irte a tu casa con tu gente , volver a tus asuntos y mandar a paseo al pueblo andaluz” no podemos hacerlo. Yo no puedo y confieso que ganas si me dieron mas de una vez y no sólo en estos últimos años en los que he estado dando la cara en política.
No cambio una casa visitada en Torreblanca, una mirada de petición de ayuda en San Jerónimo, una palabra de aliento en las calles de los barrios de Sevilla, un café en  El Esqueleto de polígono sur, una reunión con quienes tanto hacen por los que menos tienen desde sus asociaciones, una conversación con mis compañeros y compañeras de la gestora de Sevilla sobre una campaña que sabíamos imposible pero que abordábamos como si no lo fuera… no cambio nada de esto ni muchas otras experiencias vividas por nada, no hay que recuperar el tiempo perdido porque no siento haberlo perdido sino ganado. He ganado en amigos y en amigas, en ganado en hacerme más fuerte con tantas adversidades, he comprobado que sigo teniendo capacidad de asombro ante la maldad de algunos y que hay algo aún – a pesar de los años- de ingenuidad en mi pero , hasta esto, lo doy por válido.
En este blog solo ha cambiado un logo y una definición porque cuando las cosas cambian no podemos quedarnos anclados y eso es pasado. Ya no soy candidata a nada pero sigo siendo fiel a una ideología y a unos principios en los que no caben huidas ni traición.
Ahora nos toca caminar con todos esos andalucistas de ley como yo los llamo , con todos los que se necesitan para andar juntos y seguros, con todos los que creen en las posibilidades de este territorio maltratado. No sobra nadie porque hay tarea y merece la pena afrontarla. Lo haré como una Pilar Távora que está ya inmersa en sus proyectos profesionales pero que no da ningún portazo a la lucha social, a la lucha cultural, a la lucha en andaluz. Todo lo contrario : sigo teniendo -como siempre tuve- abiertas de par en par puertas y ventanas.